Cómo empezar a elaborar tu proyecto artístico

He querido realizar una reedición de una publicación que tuvo buen feedback en su momento. En realidad, en el trabajo de un artista poco se oye la palabra «proyecto» pero cuando se está comenzando es mucho más fácil eliminar los artificios u ornamentos de nuestro trabajo si profundizamos a través de una especie de guía. Comencemos.

El primer paso trata sobre ti. Cada persona tiene una serie de experiencias vitales y algunas de ellas marcan más su carácter o personalidad. Sería lógico pensar que como artista tu obra tuviera cierta coherencia con tus experiencias vitales. Es decir, debes encontrar tu propia voz.

Con el paso de los años, he asistido a diferentes clases o talleres donde se intentaba sacar aquellas primeras ideas que condujeran a la enunciación del tema. Las metodologías no son muy distintas a las de otras áreas creativas aunque sí son menos conocidas. Un brainstorming podría ser una buena manera de empezar, un mapa conceptual podría ayudar a ordenar y una vez hecho esto, podríamos intentar plasmarlo a través de alguna imagen u objeto.

Pero como ya habrás podido comprobar, esto no es tan fácil. Te toca reflexionar y no deberías hacerlo solo. Nútrete de otros artistas, descubre su trabajo y elabora una serie de referencias que puedan servirte también a la hora de explicar los matices dentro de tu obra. No es simplemente buscar a estos artistas cómodamente desde el salón de tu casa sino ir a conferencias, coloquios, talleres…, alzar el brazo y preguntar. En otra publicación te explicaré como debes incluirlos en la documentación acerca de tu trabajo.

Cuando tengas esta base, amplía el círculo a más fuentes, es decir, las películas, la literatura, la filosofía, los videojuegos, los cómics…lo bueno del momento en el que vivimos es que hay mil referentes no tienes por qué quedarte en los clásicos.

Todo lo anterior te ayudará a profundizar y a crear un discurso. Te recomiendo que una vez tengas claro hacia dónde te diriges empieces a acotar. Cuanto más tiempo le dediques más claro lo tendrás, por eso éste debería ser el momento de contraponer ideas. Por ejemplo, si te has sentido identificado con un determinado autor es hora de que busques opiniones que lo contradigan. Se trata de crear tu propio discurso, de nada sirve copiar a un único autor. Si tienes en cuenta los matices que genera dicha controversia te será más fácil hacer oír tu voz.

Nada de lo anterior ha sido innecesario pero para continuar tendrás que empezar a tomar decisiones sobre qué descartar. No puedes contarlo todo. Necesitas pasar tus ideas por el embudo ¿Qué tal si para este fin generamos un contexto? Es decir, en qué lugar se entiende mi obra, a qué época me remonto, qué grupo o grupos sociales se ven implicados, etc.

Llegados a este punto, es el momento de poner a prueba tus ideas. Para ello, necesitas enunciarlas de manera muy concisa. Te recomiendo que vayas al artículo «Elevator Pitch para artistas» allí encontrarás como enunciar todo este trabajo en un sólo párrafo con el fin de hacerlo público. En artículos posteriores haremos más énfasis en otras etapas del proceso. Espero que te haya servido de ayuda. No dudes en preguntar y hacernos llegar tus comentarios.

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