Bill Viola retrospectiva.

Bill Viola. Videoarte contemporáneo.

Retrospectiva de Bill Viola. Un recorrido por la obra del videoartista contemporáneo.

La exposición «Bill Viola. Espejos de lo invisible» en Fundación Telefónica (Madrid) fue una de las últimas que vi antes del confinamiento. Para todos los que os la perdisteis aquí va un recorrido virtual por ella.

Como apunta Kira Perov (directora, productora, editora, comisaria… y pareja de Bill Viola, la exposición empieza y termina con un autorretrato del videoartista para anunciar que lo que allí hay es una RETROSPECTIVA.

Es más, al comienzo cuando todo está en punumbra, la respiración de Viola, inunda por completo el espacio.

Es por estos detalles que la exposición, más que un orden cronológico, construye quién es el artista. Por consiguiente, la obra que le encumbró aparece en la primera sala a gran formato y como único elemento.

Para quien no la conozca, The Reflecting Pool (1977 – 1979) sirvió como obra puente entre el videoarte de registro (propio de las performances) y el contemporáneo. Es decir, entre el videoarte que no se editaba ni tenía cortes frente al que tiene una clara intencionalidad.

Fragmento de «The Reflecting Pool» (1977-1979). Bill Viola.

The Reflecting Pool supone un cambio de paradigma que se hará latente en los videoartistas de los años 80.

Al ponernos delante de la pieza debemos imaginar un corte en el eje horizontal de la pantalla, el mismo que realizó Bill Viola para sincronizar a posteriori dos tomas diferentes.

Además, esta obra es interesante también por otras cuestiones, no sólo por la novedad formal que supuso en aquel momento. En ella, aparecen la mayor parte de los elementos a los que recurre el videoartista a lo largo de su trayectoria. Es decir, existen una serie de elementos recurrentes que dotan la obra de Bill Viola de una fuerte carga simbólica.

¿Qué debes tener en cuenta para entender su obra?

Aquí van algunas pistas para comprender los elementos simbólicos de su obra:

-El agua: el videoartista ha narrado en más de una ocasión que, de niño, estuvo a punto de morir ahogado. A menudo, usa este elemento para hablar del fino umbral que separa la vida y la muerte. En muchas ocasiones se representa a través de personajes que se sumergen en el agua muy cerca de la superficie, pudiendo alcanzarla pero permaneciendo inmóviles. Entre ellos, el propio Bill Viola se autorretrata de esta manera en la exposición.

Selfportrait Bill Viola
Fragmento de Self-portrait (2013). Videointalación. Bill Viola.

-El negro: desde el comienzo de su trayectoria se interesó por el misticismo de la obra de San Juan de la Cruz con su «Noche Oscura». En sus piezas utiliza el negro como transición.

-La respiración: marca el ritmo, el paso del tiempo, a veces es contante y otras se para. Forma parte del relato sobre la vida y la muerte.

-La vigilia: al principio de su trayectoria, el videoartista consigue una beca de un año en Japón donde conocerá al que será su maestro zen, Daien Tanaka. Esto impregna su obra de la filosofía budista. Por ello, unos ojos cerrados que pueden ver más allá de la realidad.

La conexión con el Barroco

Si ojeas algo de la obra del videoartista podrás intuir que lejos queda la etapa de los noventa. Ahora mismo, Bill Viola es un artista consagrado y los medios a su alcance son espectaculares.

Sin embargo, el contenido remite al pasado. En concreto, hay una clara referencia al Barroco. Sus estudios sobre esta época influyen en la iluminación, el uso de los colores, las expresiones y el tiempo (cámara lenta). Todo ello, lleva una preparación meticulosa.

Entre estas obras me gustaría destacar Martyrs (2014) en ella se puede apreciar el tiempo cíclico, el uso de los cuatro elementos de la naturaleza, la importancia del agua frente al resto y los aspectos formales de esta nueva etapa.

Vídeo del rodaje de Martyrs de las galerías Tate en Youtube.

Lo que te falta por saber

Una de las obras más interesantes de Bill Viola es Heaven and Earth (1992). En ella se enfrentan dos pantallas de tubo de rayos catódicos como ya hiciera el padre del videoarte Nam June Paik. Al situarlas de esta manera se reflejan las secuencias de una pantalla en la otra y viceversa.

Pero ¿qué muestran éstas? En una de ellas aparece la madre del videoartista en su lecho de muerte imágenes grabadas para The Passing (1991) en la otra el nacimiento de un niño y el propio videoartista durante la vigilia. De nuevo, es el ciclo de la vida.

Te puede interesar

Si te ha gustado el repaso por la trayectoria de Bill Viola y quieres ver más, puedes echar un vistazo a sus obras en este listado del Guggenheim de Bilbao que celebró una retrospectiva del artista en 2017 pinchando aquí.

Además te pueden interesar alguna de las biografías de nuestro blog.

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